martes, 17 de marzo de 2009

Música para todos


Hay gente que no concibe escuhar música sin darle el coñazo al prójimo. Este tipo de"pinchadiscos" (chúpate ahí el término correcto) ambulante, tiene varias modalidades: El playero, que con su radio-cd no te deja oir el sonido de las olas del mar; el buga-tunning, que más que un coche con música parece que se desplaza por el asfalto una tómbola de la calle del Infierno, etc.

Últimamente me estoy encontrando muchos de la variedad del movil-bus; es decir, chavales (99% varones) que mientras van a su destino en el autobús activan la opción del móvil que les permite escuchar música sin los auriculares. De esta manera, todos los pasajeros compartimos la inmensa suerte de conocer qué tipo de música le gusta al menda de turno y nos deleitamos gratuítamente con su música (¿?) favorita.

Yo, que me pasa como a mi padre, que escucho una corneta y un tambor y empiezan a dolerme los pies, tuve que soportar ayer a un ejemplar de estos últimos mencionados que, "repantingao" en el asiento del bus, nos ofrecía al resto de pasajeros una sublime selección de temas de Semana Santa; concretamente de cornetas y tambores. Para mí una tortura.

En la foto de arriba se puede ver al torturador.

martes, 10 de marzo de 2009

Huelga General con la Patronal


Díaz Ferrán, presidente de la Patronal (los empresarios), ha afirmado en una intervención pública que si los sindicatos convocan Huelga General acompañarán a los manifestantes con la pancarta.

Así mismo, dijo que preguntarán antes a los sindicatos contra quién protestan, porque contra ellos supone que no, pues bastante tienen los pobres empresarios con aguantar la crisis.

Me he tenido que tomar dos pastillas de Pasiflora de Santiveri a ver si se me cortaba el espasmo que he cogido en el diafragma cuando me dió la risa y no podía parar; me faltaba el aire. ¡Que tío más bueno! ¡Que lo fichen para el club de la comedia! ¡A ver si tienen narices El Gran Wyoming y Buenafuente de igualarlo!

Aunque a lo mejor el nota (es el adjetivo más suave que se me ocurre) ha jugado con ventaja; no se ha tomado la medicación de un día y así ha logrado soltar esa genialidad.

De no ser así, la ocurrencia es de auténtico mérito sabiendo el nota, como realmente sabe, que quienes no pagan las prolongaciones de jornada; quienes defraudan millones de euros a Hacienda; quienes llevan dobles contabilidades y cuentas B; quienes trapichean con dinero negro; quienes amenazan y coaccionan a sus trabajadores con la coartada de la crisis y que la cosa está muy mala, y un largo etcétera, son fundamentalmente empresarios. Es más, quienes son receptores en primer orden de las ayudas del gobierno para paliar la crisis y luego cierran la mano con los créditos y las ayudas, que yo sepa, no son los guardacoches ni los obreros del metal; que yo sepa son los banqueros; o sea, empresarios.

Así que venga, nota; que estoy deseando verte a tí y a tus colegas con el traje de Armani y la corbata de Loewe en medio de la "mani".

domingo, 8 de marzo de 2009

Manifestaciones


Con motivo del Día de la Mujer Trabajadora, las diferentes cadenas televisivas nos ofrecieron imágenes sobre distintos actos celebrados a lo largo de la geografía española.

En todas las manifestacionas convocadas, al margen de la mayoritaria presencia de mujeres, un denominador común: música y tambores. Por supuesto que estos elementos no son exclusivos de las manifestaciones del citado día, pero hoy día, parece ser que no hay manifestación reivindicativa que se precie que no tenga su aspecto lúdico-festivo amenizado con tambores, disfraces, etc.

En el mundo mediático hay una máxima que dice que "lo que no se ve no existe". Y es comprernsible que, a tenor de ésto, cualquier colectivo que reivindique sus legítimos derechos, procure que se le "vea" en la calle. No obstante, da la impresión de que temas absolutamentes trascendentales se trivializan con tanta puesta en escena con música y tambores. Así, vemos cómo centenares de personas supuestamente cabreadas porque cierran su fábrica y van al paro, se manifiestan bailando al ritmo de samba.

No digo yo que se manifiesten colgando en las farolas de las calles a empresarios chorizos explotadores y defraudadores, pero da la sensación de que las reivindicaciones de nuestros derechos como ciudadanos y seres humanos se esta reduciendo a una simple y controlable expresión festiva, cuyo único fin es la catarsis. Después, todo sigue igual.

Hablar inglés


Algo muy común entre los andaluces que estudian inglés, es ese híbrido de inglés-andaluz que afecta a la pronunciación. Hablo sobre todo de un nivel de secundaria, incluso de quienes lo estudian en academias conocidas y de prestigio.

No sé si será por "corte", pero existe cierto rechazo a pronunciar correctamente.

Es algo que me cuesta comprender, porque no se trata de desconocimiento sino de actitud. Mucha gente sabe perfectamente cómo es la pronunciación en inglés, pero le da cierta vergüenza hacerlo correctamente. A mí me daría vergüenza todo lo contrario. Sucede como cuando escuchamos a los angloparlantes que hablan en español manteniendo el sonido "ou" para la letra "o"; o insisten en aplicar el sonido "s" para las palabras que se pronuncian con "c" o "z". O pronuncian con una especie de "t" aspirada (propia del inglés) la "t" española, que es seca.

Como ejemplo de lo que digo nada más descriptivo que el discurso del famoso director español de cine José Luis Garci, cuando recibió su primer Oscar de Hollywood. Más o menos quiso decir esto: "I´m very happy to be here", pero pronunció esto: "Ay an bery japy tu bi jiar". Patético.

martes, 3 de marzo de 2009

Tráfico


Todas las mañanas, sobre las ocho, oigo un avance de noticias entre las que informan sobre el estado del tráfico (o tránsito) en Sevilla.

No sé que cadena radiofónica lo emite, pero tengo la misma sensación que experientaba Bill Murray en la película "Atrapado en el tiempo".

El locutor de la radio repite todos los días a la misma hora las mismas palabras: Tráfico denso en Luis Montoto, Kansas City, a la alturas de... etcétera,etcétera; es decir, en los mismos sitios de siempre. No varía nunca.

Digo yo que se podía ahorrar tantos datos, pues al forastero o extranjero que no cocnoce la ciudad, si va conduciendo, de poco le va a servir semejante cantinela de calles avenidas y cruces colapsados, y los sevillanos ya sabemos de sobra dónde esta enfollando el tráfico a esa hora de la mañana. Prácticamente en toda la ciudad.

domingo, 1 de marzo de 2009

Blas Infante

Ayer, Día de Andalucía, se me ocurrió echar un rápido vistazo a la biografía de Blas Infante, el llamado padre de la patria andaluza (ahí es ná).

Yo ya sabía de su interés por los movimientos republicanos y federalistas del siglo XIX, así como de su simpatía por el anarquismo a raiz de sus observaciones sobre las revueltas campesinas anarquistas. Pero hay detalles que desconocía, sobre todo porque la "oficialidad" no ha dejado trascender con suficiente publicidad determinados aspectos de su pensamiento, incluídas algunas anécdotas.

Por ejemplo, Blas Infante propuso que la música del Himno de Andalucía (el actual) fuera la melodía religiosa del canto jornalero "Santo Dios" (himno que los jornaleros cantaban al terminar su día de trabajo). Así mismo, de un manuscrito suyo podemos leer. "Mi nacionalismo, antes que andaluz es humano..." con todo lo que esto expresa en sí.

Por último, algo que también me llamó la atención es que fué uno de los firmantes del "Manifiesto de Córdoba" del que, entre otras reivindicaciones, afirma: "Declarémonos separatistas de este Estado que, con relación a individuos y pueblos, conculca sin freno los fueros de la justicia y del interés y, sobre todo, los sagrados fueros de la libertad". Ojo, no dice gobierno; dice Estado.

Curioso, verdad?

Sevillanos graciosos

Es absurdo pensar que por el hecho de haber nacido en un lugar geográfico determinado, una especie de aura compuesta de ingenio humorístico pueda envolver a unos ”elegidos” en el preciso momento del parto.

A pesar de esto, mantengo la teoría de que el entorno social, el clima y los avatares de la vida, pueden agudizar el ingenio de un pueblo que, a su vez, se nutre del propio subconsciente colectivo.

No pecaría de poco objetivo si digo que en Cádiz o en Sevilla hay una chispa especial para hacer una comparación graciosa, un comentario ingenioso y para hacer un chiste o cogerlo al vuelo que, en Zamora o en León, por poner un ejemplo, difícilmente lo ”cogen” o tardan varios segundos en captarlo.

Pero hay algo que no soporto, y es el que va de gracioso por la vida y ve en ello una obligación, y como quien defiende a su país en Eurovisión, el prenda de turno ejerce de gaditano o sevillano gracioso.

La otra noche salí a hacer unas fotos por Triana y me topé con dos ejemplos clásicos del paradigma de la gracia forzada: “el trianero que ejerce de trianero gracioso”. Dí por separado con dos tipos que, al verme con la cámara y el trípode en ristre, sintieron en el corazón la llamada patriotera de su barrio, por lo que intentaron hacer comentarios ocurrentes y “supuestamente” graciosos.

Ambos tenían lo que dice mi suegra: “gracia mohosa”